El lipedema se divide en tres grados diferentes en función de las características y la gravedad de la enfermedad: Grados I, II y III, siendo este último el más avanzado. Consulta aquí la prevalencia de Lipedema y a quién afecta principalmente.
Cuando el lipedema llega a fases más avanzadas, los únicos tratamientos efectivos serán los quirúrgicos. Los pacientes con lipedema deberán someterse a una operación para reducir el exceso de grasa acumulada y poner fin a esta enfermedad. Actualmente, hay tres tipos de liposucción que extraen la grasa de las piernas y los brazos de forma muy eficaz. Conoce también los tratamientos no quirúrgicos para tratar el lipedema.

Liposucción asistida por agua (WAL)
La liposucción asistida por agua, también conocida como técnica WAL (Water-Jet Assisted Liposuction) o Agualipo, es el tratamiento estrella para curar el lipedema ya que está dando muy buenos resultados. Es un método novedoso que se diferencia bastante de una liposucción convencional.
Mediante unas incisiones milimétricas, se introduce una cánula que instila suero salino pulverizado que desprende los adipocitos. Esta técnica tiene como finalidad la extracción de la mayor cantidad de grasa posible en cada intervención. Dependiendo de cada paciente, serán necesarias entre dos y tres sesiones para completar el tratamiento con éxito. De esta forma, se garantiza la seguridad del paciente, ya que en este tipo de cirugías no se debe extraer más del diez por ciento del peso de esa persona.
Es muy importante que la liposucción WAL sea realizada por un equipo de cirujanos especializados en lipedema, ya que es una técnica delicada que involucra los vasos sanguíneos, tejido conectivo y vasos linfáticos.
Liposucción tumescente
La liposucción tumescente es otra de las técnicas quirúrgicas más utilizadas para tratar el lipedema. Este procedimiento consiste en inyectar en las zonas afectadas lidocaína diluida y epinefrina con el objetivo de inflamar la zona y que el cirujano pueda extraer el exceso de grasa mediante una cánula.
Una de las razones por las que esta técnica es tan demandada es porque se realiza mediante anestesia local, evitando así los efectos secundarios que se pueden producir con la anestesia general. La liposucción tumescente se emplea en casos menos avanzados de lipedema, ya que en los más graves se recomienda la liposucción WAL.
El uso de anestesia local disminuye el dolor posterior a la cirugía, el sangrado, la inflamación e incluso los hematomas que suelen salir después de pasar por quirófano. Prescindir de la anestesia general se traduce en un procedimiento más seguro que se lleva a cabo sin complicaciones.
Liposucción asistida por potencia (PAL)
La liposucción asistida por potencia (Power Assisted Liposuction) también conocida por vibración. En esta intervención, al igual que las otras dos que hemos mencionado anteriormente, se utiliza una cánula que genera unas vibraciones que provocan la destrucción de las células grasas. Gracias a esta técnica se puede extraer una mayor cantidad de grasa en menos tiempo, lo que genera unos mejores resultados y un proceso de recuperación más rápido. Es un método menos agresivo para los pacientes.
A diferencia de la liposucción tradicional, la liposucción PAL permite extraer la grasa de manera uniforme y en mayor cantidad, llegando a retirar la grasa pegada al músculo de la manera más eficaz. Los resultados tras esta cirugía son duraderos y el postoperatorio es menos doloroso, además de que la piel sufre menor inflamación.

Beneficios de los tratamientos quirúrgicos para el lipedema
Muchos son los beneficios que aportan los tratamientos quirúrgicos a los pacientes con lipedema. A continuación, vamos a repasar los más destacados:
- Alivio de los síntomas: minimiza el dolor hasta reducirlo casi al completo.
- Evita daños articulares.
- Los resultados se pueden predecir antes de la cirugía.
- Se obtienen grandes volúmenes de tejido graso.
- Cuida los tejidos.
- Definición detallada.
- Cirugía segura y controlada.
- Recuperación rápida.
- Mejora la calidad de vida del paciente.
- Aumenta la autoestima de la persona con lipedema.
- Mejora del funcionamiento del sistema linfático.
- Menor sensación de pesadez.
- Libertad de movimiento y mejoría del estado anímico.
- Se frena el avance de la enfermedad (lo que se ha eliminado no volverá).
Estos tratamientos quirúrgicos para curar el lipedema deben ser realizados solo por especialistas de la salud. En Lipepedia ponemos a tu disposición un canal de contacto con los médicos con tratamiento e historial de consultas de lipedema. Ponte en contacto con nosotros para recibir más información. Estaremos encantados de atenderte.













